domingo, 24 de abril de 2011



                                            Hey baby, I think I wanna marry you.
Soy de ese tipo de chica que puede ser tan rebelde como tranquila, puedo ser sencilla y complicada, puedo sonreír y a los dos minutos estar llorando, puedo ser positiva y puedo creer que el mundo se ha vuelto en mi contra. Soy simplemente CONTRADICTORIA.


NOCHES, las que hacen perfectos los días, las que desde su oscuridad nos dejan ver el mundo de colores, las que nos gritan que las explotemos al máximo...Íntimas amigas del descontrol, odiadas por cualquier hábito decente. Perfectas, únicas, locas e interminables en nuestros mejores sueños. La noche es demasiado larga, sólo nos hacen falta ganas de hacerla inolvidable
LA NOCHE ES MÁGICA, LA FIESTA ES NUESTRA.


Todos llevamos un niño dentro ¿no? y nunca sabes con quién vas a encontrar ese pequeño Peter Pan que llevamos dentro o el de quien vas a descubrir.


Soy impulsiva, infantil y caprichosa. Muchos me tachan de niña consentida y no se lo discuto. Soy cabezota como nadie, en ocasiones excesivamente débil, pero me disfrazo de fuerte con demasiada facilidad. Lo sé, no soy lo que buscan la mayoría, tal vez sea porque nunca me ha interesado serlo.
Me encanta reírme, y para mí la vida tiene magia, creo en lo imposible y en los amores a primera vista. Adoro a mi familia, a mis amigos y a Peter Pan. Soy totalmente diferente al resto, también lo sé. Sería horrible ser lo que el todos buscan, al fin y al cabo serlo no es más que someterse a los modelos de una sociedad en la que no creo.
Vivimos en un mundo de falsos en el que la hipocresía se ha convertido en reina omnipotente. Desean tu ropa, tu pelo y tu vida. Desean ser tú y a pesar de ello odian tu existencia. Podrías dejar de ser quien eres, si fuera tan hipócrita como muchos, probablemente dejarían de hablar. Sin embargo no eres tú la que tiene que cambiar, son ellos los que tienen que aprender a quererse. Sus armas son miradas, sonrisas y falsedades. ¿La tuya? Creo que los destruyes sólo con existir.


Llega un momento en el que una se cansa de pecar de ingenua. Y ese momento llega cuando te das cuenta de que no eres una cría, que eres más fuerte de lo que creen los demás. Es un momento duro, ya que no es fácil darse cuenta de que para sobrevivir hay que aprender a ser tan falsa como el resto y a darle una nueva definición a la palabra secreto, que pasa a convertirse en aquello que se cuenta a una persona que se encargará de expandirlo por todo el mundo. También cambiará tu concepción de confianza, sólo creerás en tí y en tus amigos.