miércoles, 26 de octubre de 2011



Y dime, ¿tú que haces cuando todos tus sueños se hacen realidad?


- Quiero dormir contigo,la almohada es fría,insípida,no se mueve y aparte no huele como tú.
+ ¿Y yo como huelo?
- Hueles a que te echo de menos y que eres perfecta para mi.
Nota mental :
No tomar decisiones permanentes por culpa de sentimientos temporales.


Venga, vamos, dímelo. Quiero escucharlo, quiero que salgan esas palabras de tu boca. Dime que la quieres, que estás enamorado, que ahora no sabes vivir sin ella, que el mundo gira en un sentido absurdo si ella falta, cuéntame cómo te hace sentir, descríbeme cómo acaricias su pelo, cómo le miras a los ojos, como le quieres y cómo se deja querer. Quiero leerlo, quiero que de una vez por todas me digas que no te importo, que nunca has pensado en mi, que he sido la única que ha pensado en que podía existir algo, por pequeño que fuera, dime que fui una más, que no he tenido nada de especial. Por favor, dímelo, quiero dejar de intentar creerme que lo creo, quiero convencerme de que es así, quiero saber que tienes a una chica ahora mismo entre tus brazos, quiero que me digas que ahora mismo la estás besando y quiero que me restriegues que es mil veces mejor que yo. Quiero olvidarte de una vez.
+ ¿Sabéis por que me hice cura?. Porque en el patio del colegio, no paraba de recibir hostias y pensaba que así, pues yo podría repartir alguna.
A los doce años me declaré a Virginia, la chica mas guapa de mi clase. Me acerqué a ella con todo el valor del mundo, la miré y le dije: Virginia soy Andres, el chico que se sienta contigo desde preescolar y me gustas. Me miró y se encogió de hombros, así como diciendo: tio lo siento pero no me suenas de nada. Así que me metí a cura. A ver tampoco es que tenga una relación directa, pero de alguna manera me dí cuenta de que no me estaba perdiendo nada. Desde entonces no he dudado que Dios me habia elegido, ni un solo día. Me abrace a la fe con toda la fuerza del mundo. Pero hoy he descubierto algo que tiene la misma fuerza. Estoy enamorado de Vilma, la miro a ella y ya no tengo el vértigo. Al final resulta que sólo soy un chaval enamorado, y no creo que nada pueda cambiar eso.
- ¿No piensas decir nada?. 
+ ¿Qué quieres que te diga? -
- No sé, algo...


Seré solo un mal día para tí.