sábado, 23 de julio de 2011

Esperar al chico que lo dará todo para ser tu todo.


Dicen, que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que sea el padre o madre de tus hijos.. Esa persona con la que consigues comprenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.. Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre.
Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y te impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejarás de intentarlo; te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando. Pero te aseguro que no pasarás una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más. Todos y cada uno de vosotros sabeis de quien estoy hablando, porque mientras estabas leyendo esto, te ha venido su nombre a la cabeza. Te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz,pero te aseguro que no pasará un dia en el que no desees que estuviera aqui para perturbaros. Porque, a veces, se desprende mas energia discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
Tres grandes mentiras que salen de la boca de un hombre:
1. Yo no soy ese
tipo de hombre.
2. No te haré
daño.
3. Lo
siento.
Veo que todo te va bien, y me alegro. Espero que seas feliz, que sonrías y que luches por lo que quieras, que al fin y al cabo es la clave para vivir. A pesar de todo no te guardo rencor, tampoco tengo porque hacerlo. Si algún dia quieres saber de mi, si tienes tiempo para ello, descuelga el teléfono, mandáme un mensaje, estoy aqui.Y ahora punto y aparte, verso acabado, letra mayúscula, y final.


Todos los seres estamos en el mundo para algo. Nuestra existencia tiene un sentido. Cada uno tenemos una misión que cumplir. Un camino que seguir. Un sueño que conquistar y que vivir. Un tesoro para buscarlo y encontrarlo. Una Leyenda Personal. Pero muchas veces los hombres no vivimos, sino que nos instalamos en la seguridad de lo que ya tenemos y abandonamos la búsqueda de nuestro tesoro y no vivimos nuestro sueño.


No sé si hay un destino escrito para mí, si estoy haciendo lo correcto, si le debo algo a la vida por cada día que pasa, si asentaré la cabeza alguna vez. Si me gusta lo difícil y por eso te persigo, si la soledad algún día llegará a asustarme, si la oscuridad la voy a odiar siempre, si me depara algo bueno el futuro, si merece la pena luchar por lo que quiero, si lo que quiero de verdad merece la pena.
Los momentos importantes están llenos de cosquillas, de sudor en las manos, de ilusión. Los grandes momentos de la vida en general, ocurren más tarde de lo esperado.